Uno de los pasos que más puede alargar (o acelerar) la concesión de tu hipoteca es la documentación que entregas al banco. Cuanto más completa y ordenada esté desde el primer momento, más rápido avanzará el estudio de tu solvencia. En este artículo repasamos qué documentos suelen pedir los bancos en España, tanto si eres asalariado como si eres autónomo.
Documentación de identidad y personal
- DNI o NIE en vigor de todos los titulares de la hipoteca.
- Libro de familia o certificado de estado civil, si aplica (matrimonio, régimen económico matrimonial).
- Justificante de domicilio actual (recibo reciente de suministros o certificado de empadronamiento).
Documentación laboral y de ingresos si eres asalariado
- Últimas tres nóminas.
- Contrato de trabajo vigente, indicando tipo de contrato (indefinido o temporal) y antigüedad en la empresa.
- Certificado de vida laboral, que puedes solicitar de forma inmediata y gratuita a la Seguridad Social.
- Última declaración de la renta (IRPF) y, en algunos casos, la de los dos últimos ejercicios.
Documentación si eres autónomo
- Últimas dos declaraciones de la renta (IRPF) completas.
- Declaraciones trimestrales de IVA e IRPF del año en curso.
- Certificado de estar al corriente de pagos con la Seguridad Social y con Hacienda.
- Últimos balances y cuenta de resultados si tienes una actividad con contabilidad formal, o libros de ingresos y gastos si tributas en módulos o estimación directa simplificada.
Los bancos suelen valorar con más cautela el perfil autónomo, ya que los ingresos pueden ser más irregulares. Cuanta más antigüedad de la actividad y más estabilidad muestren las cuentas, mejor condiciones podrás negociar.
Documentación financiera y patrimonial
- Extractos bancarios de los últimos tres a seis meses de todas tus cuentas.
- Justificante del origen de los ahorros que vas a aportar (especialmente importante si has recibido donaciones familiares, ya que el banco querrá comprobar la trazabilidad del dinero).
- Relación de otros préstamos o deudas vigentes (tarjetas de crédito, préstamos personales, otras hipotecas), incluyendo cuotas mensuales pendientes.
- Justificantes de otros bienes o inversiones si quieres que se tengan en cuenta en el estudio de tu solvencia.
Documentación relativa a la vivienda
- Nota simple del inmueble, solicitada en el Registro de la Propiedad.
- Contrato de arras o de reserva ya firmado, con el precio pactado.
- Cédula de habitabilidad y certificado energético de la vivienda, si el vendedor los tiene disponibles.
- Últimos recibos del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) para comprobar que está al corriente de pago.
Documentación adicional si hay avalistas o cotitulares
Si vas a pedir la hipoteca con avalistas (por ejemplo, tus padres) o cotitulares que no van a figurar como compradores, el banco pedirá la misma documentación personal, laboral y financiera también de esas personas, ya que su solvencia también se tiene en cuenta en el estudio conjunto de la operación.
Consejos para agilizar la entrega de documentación
- Reúne todos los documentos antes de iniciar la solicitud formal, en lugar de ir entregándolos por partes.
- Guarda copias digitales escaneadas de buena calidad; muchos bancos permiten subir la documentación online.
- Actualiza los documentos que caducan rápido (extractos bancarios, certificado de vida laboral) justo antes de presentarlos, para evitar que el banco los rechace por estar desactualizados.
- Si tienes dudas sobre qué necesitarás exactamente, pide al banco un listado por escrito antes de empezar a reunir papeles.
Qué seguros suelen pedir los bancos al conceder una hipoteca
El seguro de hogar es habitualmente obligatorio para conceder una hipoteca, ya que protege el inmueble que actúa como garantía del préstamo. El seguro de vida, en cambio, no es obligatorio por ley, aunque muchos bancos lo exigen en la práctica (o lo vinculan a una bonificación en el diferencial) como condición para ofrecer las mejores condiciones de la hipoteca.
Es importante saber que, aunque el banco puede exigir estos seguros, la ley permite contratarlos con la aseguradora que el cliente prefiera, sin obligación de contratarlos con la entidad bancaria concedente, siempre que la póliza cumpla unas condiciones mínimas de cobertura equivalentes. Contratar los seguros fuera del banco suele salir considerablemente más económico.
Antes de firmar conviene pedir por escrito qué seguros son estrictamente obligatorios y cuáles solo dan derecho a una bonificación opcional, para poder comparar el coste total de mantener el seguro con el banco frente a contratarlo con una aseguradora externa y renunciar a la bonificación si el ahorro compensa.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el seguro de vida para pedir una hipoteca?
No por ley, aunque muchos bancos lo condicionan de facto a las mejores condiciones de interés, por lo que en la práctica suele contratarse.
¿Se puede contratar el seguro de hogar con otra aseguradora distinta del banco?
Sí, la normativa permite elegir aseguradora siempre que la póliza cumpla las condiciones mínimas exigidas por el banco.
¿Cambiar de aseguradora afecta a las condiciones ya pactadas de la hipoteca?
Puede eliminar bonificaciones vinculadas al seguro contratado con el banco, por lo que conviene calcular si el ahorro en la prima compensa la posible subida del diferencial.
Artículos relacionados
- Qué revisar antes de firmar la hipoteca ante notario
- Errores comunes al comprar tu primera vivienda
- Cómo negociar el precio de una vivienda de segunda mano
Conclusión
La documentación es la base sobre la que el banco decide si te concede la hipoteca y en qué condiciones. Tener todo preparado, actualizado y bien organizado desde el principio no solo acelera el proceso, sino que también transmite una imagen de solvencia y seriedad que puede ayudarte a negociar mejores condiciones. Antes de empezar a buscar vivienda activamente, es buena idea hacer este trabajo previo de recopilación documental.